Daniel Pantoja
Periodista NDS

Otra vez la polémica por el coqueo

Una vez más,  la ancestral costumbre de "coquear" o masticar hojas de coca en su estado natural, ha despertado una polémica en el sur del país, más precisamente en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. Se trata de cuatro conductores de colectivo que fueron demorados  y no pudieron seguir viaje a Bariloche, con unos 300 egresados a bordo de cinco vehículos

Por Daniel Pantoja para NDS |

Hoja de coca

Los involucrados afirmaron que iban masticando esas hojas, para intentar refutar ante la Justicia el resultado positivo para el uso de cocaína que arrojó el testeo realizado en plena ruta 3. No sólo los choferes aseguran que esa práctica es muy común, sino que lo admiten médicos laboralistas y en la propia Comisión Nacional de Regulación del Transporte. 
"El coqueo es común en todo el Norte Argentino. Tomar té de coca o coquear está permitido en la Argentina, es cultural", dijo por su parte el diputado nacional salteño Pablo Kosiner, al igual que el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, para quien masticar la hoja de coca no significa drogarse y que forma parte de una herencia milenaria que representa la identidad del Norte Argentino y de toda la América Andina.
Kosiner remarcó: "Mascar coca no es delito. La hoja de coca no es un estupefaciente. Está permitido la tenencia de hojas de coca para tenencia personal, ahí se termina la discusión. Para transformar a la hoja de coca en cocaína se necesita un proceso químico, no es lo mismo".
"Después de comer un asado no hay nada mejor que ponerse hojas en la boca. Es lo mismo que tomar un té digestivo", dijo el legislador salteño.
"Afirmar que el coqueo es casi drogarse es como afirmar que el que come uva es un alcohólico", acotó el gobernador jujeño, que  expresó que "masticar hojas de coca es una costumbre ancestral de los pueblos indígenas, perdura en nuestros días y hace una práctica en toda la sociedad jujeña".
También "es un recurso de espiritualidad sagrada, es una forma de vincularnos con la tierra y con la energía, (y) posee diversas cualidades alimenticias y medicinales".
Jujuy "es un territorio con una gran riqueza cultural y, cuando hablamos de nuestras tradiciones y costumbres, así como profesamos un profundo respeto por la Madre Tierra, también tenemos el hábito de coquear", dijo. 
"Durante el ritual a la Pachamama, las hojas de coca son una ofrenda que nos acompaña en ese momento tan espiritual ¿Por qué algunos condicionan nuestra práctica y nuestra cultura ancestral?", cuestionó.
Morales advirtió que Naciones Unidas acepta el consumo de hojas de coca y manifiesta que no es una droga; asimismo, la Organización Mundial de la Salud sostiene que el masticado de la hoja de coca no daña la salud.
El gobernador reivindicó que la Ley Nacional Nº 23.737, de competencia penal en materia de estupefacientes, dice en el artículo 15: "La tenencia y el consumo de hojas de coca en su estado natural destinado a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión, no será considerada como tenencia o consumo de estupefacientes".
En un comunicado oficial, Morales planteó que, "para que la hoja de coca se convierta en cocaína, hace falta un proceso químico con precursores al igual que (para que) la uva se convierta en vino: hay que ser muy inculto para afirmar eso del coqueo".

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