Este sitio utiliza cookies. Si sigues navegando por este sitio, aceptas el uso de las mismas. [ Acepto ] [ Política de cookies ]

VIOLACIÓN A LOS DERECHOS HUMANOS

La ONU repudió a Bolsonaro por reivindicar el golpe militar de 1964

El relator especial del organismo mundial sobre la Promoción de la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías, Fabián Salvoli, llamó al mandatario brasileño a "reconsiderar" la medida.

El golpe militar de 1964 tuvo participación de los EE.UU.

Consideró ayer "de una gravedad inaceptable" la reivindicación del golpe de Estado del 31 de marzo de 1964 hecha por el presidente Jair Bolsonaro en una orientación a las Fuerzas Armadas, que ya comenzaron a celebrar la jornada en actos dentro de los cuarteles.

En Brasilia, el jefe del Ejército, general Edson Leal Pujol, quien había dicho que la fuerza no debía arrepentirse por haber dado el golpe que implementó una dictadura de 21 años, participó de un acto en el que se leyó la nueva narrativa de Bolsonaro sobre el derrocamiento del presidente constitucional Joao Goulart.

La reacción del relator de la ONU en Ginebra fue motivada por una presentación urgente y confidencial del Instituto Vladimir Herzog -que lleva el nombre de un periodista asesinado por la dictadura mientras era preso político- y la Orden de Abogados de Brasil.

Las entidades piden tratar el intento de narrativa positiva del régimen como "una violación más a los derechos humanos".

Bolsonaro, un excapitán del Ejército que defendió la aplicación de la tortura contra la expresidenta Dilma Rousseff y otros presos políticos, solicitó al Ministerio de Defensa promover este fin de semana "las conmemoraciones debidas" de los 55 años del golpe que instaló hasta 1985 una dictadura.

Más de Mundo
El presidente de Brasil aseguró el mes pasado “no fue dictadura” al ser indagado sobre lo ocurrido en su país el 31 de marzo de 1964.

"DECRETO OMNIBUS" EN BRASIL

Bolsonaro canceló trabajo de forenses por desaparecidos

A partir de un “decreto ómnibus”, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dio de baja los trabajos de equipos forenses dedicados a identificar restos de desaparecidos durante la última dictadura militar de ese país presuntamente alojados en fosas comunes de un cementerio de la ciudad de San Pablo.