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"NO ES UN CRIMEN FURTIVO"

Duros cuestionamientos al accionar policial en el caso Cintia

Pedro García Castiella, representante de la víctima adhirió al pedido de la fiscalía tras finalizar su alegato, en el que señaló “No es crimen furtivo, casual, accidental, sino una situación meditada, una destrucción y modificación de la escena del hecho”.

Mario Condorí y su abogado después de la lectura de la sentencia a 23 años de cárcel efectiva.

En este sentido y responsabilizando directamente a Condorí en su situación de policía dijo “Esta modificación de escena no es del común de la población, sino que hablan de un perfil conocedor de la metodología y cuestiones criminales, policiales”.

También mencionó a los tres testigos, que de la sala de audiencia fueron llevados a la alcaidía por falso testimonio, “Esto no es habitual, tampoco es habitual que llegaran con temor y son los que se escapaban del libreto que hicieron los investigadores”, dijo.

Recordó que la causa estuvo a punto de quedar impune cuando se había dictado un sobreseimiento en favor de Condorí y Puca. “De no ser por un fallo de Impugnaciones del juez Abel Fleming en el 2014 descabeza la conducción piramidal y vuelve atrás la investigación. Con una crítica a ese fallo por sobreseimiento”.

En relación al móvil del crimen sostuvo que nadie mata porque si, ya quesiempre existe un móvil, una pasión, agregando que “Nadie vuelve a una escena del crimen, y manipularla conforme a sus intereses y finalidades, esto fue algo pensado, merituado, para provocar la destrucción de la escena del hecho”.

Luego responsabilizó a los investigadores, señalando que los auditores de las actuaciones, nunca pidieron ver los elementos secuestrados, ni siquiera a la bolsa que rodeaba la cabeza de Cintia, y que se quería hacer pasar como que ella misma se la había colocado.

Elevando la apuesta remarco que nunca antes se vio en una escena del crimen a la cúpula de la Policía en pleno, jefe, subjefe de la Policía de la Provincia, jefes de distintas divisiones, comisarios, etc, algo al menos llamativo para un hecho que se dijo en un principio era al menos una muerte dudosa o un suicidio”.

También mostró el trato burdo que se le dio al retiro del cadáver, envuelto en una frazada, no con la bolsa habitual para resguardo de las muestras que podría tener, sin olvidar que los elementos que se retiraron y por dichos de los mismos policías de la brigada, no estuvieron bajo una cadena de custodia como correspondía.

La abogada María Eugenia Yaique al referirse a la escena del crimen la definió como de “Desorden, sin cerraduras violentadas, un saumerio consumido, y un desodorante de ambiantes al lado”.

“Nunca se tomaron muestras de ese desodorante, ni de las llaves, ni de la cinta que supuestamente había usado Cintia, para enrollarse en el cuello la bolsa, y que estaba a dos metros del cuerpo, por eso se define el accionar policial como pernicioso al que acompaño la brigada”, dijo Garcia Castiella.

Por todo, lo planteado el querellante no dudó en responsabilizar a Condorí y pedir 25 años de prisión.

A su tiempo el actor civil destacó gravedad del hecho, las formas cruentas de su realización, en contra de una joven mujer, privada de gozar de su propia vida, proyectos arrancados, el modo del hecho y la forma perversa de concreción, cosificando a la víctima, accionar destructivo y evasivo del lugar de los hechos y la magnitud de arrancar a la única hija de una madre.

“Solo se tenían una a la otra y arrancaron a la única hija de esta madre”, dijo.

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