Este sitio utiliza cookies. Si sigues navegando por este sitio, aceptas el uso de las mismas. [ Acepto ] [ Política de cookies ]

ABUSOS EN SU NIÑEZ

Concluyó la etapa testimonial en el juicio que se le sigue a una ex monja

Para la próxima semana se espera la etapa de alegatos y sentencia, pues ayer se dio por terminada la recepción de testimoniales. El juicio, a cargo de la Sala I del Tribunal de Juicio, es seguido en contra de la ex monja, Valeria Zarza por los delitos de abuso sexual simple continuado y abuso sexual gravemente ultrajante continuado, en concurso real, en perjuicio de una menor que era internada en la parroquia de la Santa Cruz.

Audiencia en la Sala I del Tribunal de Juicio.

Ayer, vía skype y desde la provincia de Santa Cruz, declaró el ex novio de la víctima, Matías Jofré, ex pareja de la víctima. El joven se refirió al momento en que la víctima dio a conocer los abusos, lo que sucedió cuando ambos veían, en la casa de unos amigos, una nota periodística por  televisión, en la cual Zarza daba cuenta de los abusos sexuales cometidos por el cura Agustín Rosas Torino.

Sobre ese episodio, el testigo recordó que su novia se puso a llorar y que en ese momento contó "poco y nada" sobre los abusos, aunque luego aportó otros detalles acerca de los supuestos abusos de la exmonja. Mencionó que la religiosa la tocaba en sus partes íntimas con el pretexto de higienizarla, y que estos hechos sucedieron cuando tenía entre 5 y los 8 años de edad.

Dulces regalos

Agregó que la acusada le hacía regalos, generalmente cosas dulces. También le comentó que ella solía quedarse a dormir en la casa de la exreligiosa.

El testigo señaló también que su ex novia denunció a Zarza y a su padrastro, quien también la había sometido a abusos en su niñez.

Posteriormente, declaró una asistente social que elaboró un informe sobre la víctima en diciembre de 2017, quien en ese momento convivía con Jofré. La testigo adujo que la pareja, Jofré y la víctima tenían una relación de dos años, y se mantenían realizando "changas", como así también explicó que no tenían contacto con la madre de la denunciante, quien vivía en una localidad ubicada a 30 kilómetros junto a dos hermanos de la joven.

Por último, el juez, Javier Aranibar, presidente del tribuna, llamó a declarar a la psicóloga Natalia Pillancar, quien tuvo a su cargo la pericia psicológica realizada en Santa Cruz a la denunciante. La profesional relató que la víctima presentó un relato "arborizado", confuso y sin hilo conductor acerca de su historia vital.

Respecto a los hechos puntuales de abuso, la testigo explicó que la denunciante manifestó detalladamente situaciones atravesadas con su padrastro y luego, al finalizar y como al pasar, se refirió a la situación vivida con la ex monja Zarza.

Agregó que el relato referido a su padrastro estaba cargado de emotividad, no así los episodios con Zarza. 

Asimismo, indicó que la joven sostuvo que la exmonja la cuidaba mucho y que ella interpretó sus cuidados como abusivos. Pillancar indicó que en el único momento que pudo contextualizar estos hechos fue cuando contó que la imputada la bañaba, cuando ella tenía 5 años.

Más de Judiciales
Los perros fueron envenenados.

MALTRATO Y ACTOS DE CRUELDAD CONTRA LOS ANIMALES

El finquero imputado por la matanza de perros se presentó y quedó en libertad

Así lo informó el Poder Judicial, a través de su sitio web. Desde el Ministerio Público, en tanto, desconocían hasta anoche esta medida dispuesta por el juez de Garantías 4, Diego Pipino Rodríguez, en torno al sonado caso de matanza de perros en la localidad de San Luis.

Audiencia en la Sala I del Tribunal de Juicio.

ABUSOS EN SU NIÑEZ

Concluyó la etapa testimonial en el juicio que se le sigue a una ex monja

Para la próxima semana se espera la etapa de alegatos y sentencia, pues ayer se dio por terminada la recepción de testimoniales. El juicio, a cargo de la Sala I del Tribunal de Juicio, es seguido en contra de la ex monja, Valeria Zarza por los delitos de abuso sexual simple continuado y abuso sexual gravemente ultrajante continuado, en concurso real, en perjuicio de una menor que era internada en la parroquia de la Santa Cruz.